Los candidatos a presidir la Generalitat ultiman sus estrategias para mejorar los últimos resultados estimados por el CIS, que sitúa a la formación de Salvador Illa a la cabeza

A escasos días de que finalice la campaña electoral, las formaciones candidatas continúan sus rutas por toda la comunidad con el objetivo de captar nuevos votantes. Los partidos se dirigen a las masas divididos, con una fractura interna en los bloques independentista y constitucionalista más evidente que en otros comicios autonómicos catalanes previos.

En esta nueva cita con las urnas, que se producirá el próximo domingo 14 de febrero, se espera un descenso en la participación acentuado por la incidencia de la pandemia en Cataluña, a pesar del empeño de muchas formaciones de recurrir al voto por correo. Sin embargo, el surgimiento de partidos como Vox y el nuevo PDeCat, el esperado desplome de Ciudadanos y JuntsxCat o el nombramiento del exministro Salvador Illa como candidato del PSC, sitúan a estas elecciones en el centro de todas las miradas en un momento especialmente crítico para la comunidad a causa del reciente aumento de la tensión social.

El debate electoral definitivo

El último cara a cara se produjo durante la noche de ayer, en el tercer debate televisivo de la campaña organizado, esta vez, por La Sexta. Los nueve candidatos, moderados por la periodista Ana Pastor, se enfrentaron a las críticas de sus adversarios, en un tono bronco e inculpatorio típico de los últimos días de campaña, que centró la mayoría de las acusaciones en los dos candidatos situados a la cabeza de la estimación del CIS: Illa por el PSC y Pere Aragonès por Esquerra Republicana.

Sin embargo, la lucha por convertirse en la primera fuerza de los bloques transformó el debate en un “todos contra todos”. Los partidos afines a la independencia (Esquerra Republicana, JuntsxCat, En Comú Podem, la CUP y el PDCat) y aquellos que han definido sus posiciones oponiéndose a la misma (el PSC, el Partido Popular, Vox y Ciudadanos) se enzarzaron en numerosas ocasiones por la gestión de la crisis sanitaria, los pactos presupuestarios y el futuro autonómico de la comunidad.

Las medidas de seguridad a examen

Los protocolos a seguir por todas las personas llamadas a ejercer su derecho al voto el próximo domingo exigirán el uso obligatorio de las mascarillas y del gel hidroalcohólico, el mantenimiento permanente de la distancia de seguridad y la ventilación constante en el interior de los colegios electorales. Los positivos en Covid-19 también podrán votar, pero lo harán al final de la jornada, en una franja horaria limitada, que obligará a los miembros de las mesas a llevar un EPI y a protegerse debidamente.

A pesar de que el Ejecutivo autonómico ha asegurado que se tratan de “espacios seguros”, se estima que uno de cada cuatro catalanes elegidos para conformar las mesas electorales ha recurrido para no hacerlo, lo que parece presagiar que se tardará más de lo habitual en escrutar todos los votos y conocer los resultados definitivos.

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María Aparicio Castro
María Aparicio Castro

Estudiante de tercer año de periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid.