El asalto al Capitolio por seguidores de Trump, que ha dejado cuatro muertos y 52 detenidos, no ha impedido la ratificación de Biden. Altos cargos de la Administración Trump dimiten y se habla de una posible destitución del presidente saliente.

Cientos de seguidores de Trump asaltaron ayer el Capitolio provocando disturbios en la sede legislativa en una tarde en la que fallecieron cuatro personas y en la que se declaró toque de queda a las 18:00 horas de Washington con el posterior despliegue de la Guardia Nacional.

El asalto tuvo lugar en el momento en el que se validaban los resultados de las elecciones y para ratificar al demócrata, Joe Biden como el próximo inquilino de la Casa Blanca. Los asaltantes provocaron la evacuación de los políticos estadounidenses del hemiciclo hasta el que llegaron los manifestantes. Esta actuación ha sido denominada como “insurrección” y “golpe de estado” por algunos congresistas.

No obstante, a lo largo de la noche se logró certificar la derrota de Trump en la Cámara de Representantes. A las 3:40 horas de Washington, el vicepresidente Mike Pence, nombró a Biden como vencedor. Ante estos hechos algunos congresistas republicanos que tenían la intención de objetar los resultados y alargar el proceso, decidieron continuar con la sesión.

Las mentiras y sus ideas conspiratorias sobre las pasadas elecciones del 3 de noviembre han logrado que los trumpistas que venían de distintos estados del país, fieles seguidores cegados por sus falacias, tiñan la historia de este “referente democrático” que llevaba desde 1814 sin disturbios en el Capitolio, año en el que los británicos prendieron fuego al edificio.

Entre los manifestantes, alentados horas antes por Trump en un mitin en el que habló de «caminar hasta el Capitolio» y en el que pedía a sus seguidores que mostraran «fuerza», se encontraban militantes de extrema derecha y supremacistas blancos portando banderas confederadas.

Durante el asalto que duró alrededor de cuatro horas, los manifestantes, al grito de «este es nuestro Congreso, tenemos derecho a estar aquí», llegaron hasta el mismo hemiciclo, se hicieron fotos en las mesas de los senadores, llegaron a sus despachos… El rechazo infundido por Trump hacia los medios de comunicación fue secundado por sus seguidores que ayer destrozaron equipos de prensa en las inmediaciones del Capitolio.

Ante la situación de caos en la capital del país, que se saldó con una mujer muerta por los disparos de la policía del Capitolio y tres personas más por urgencias médicas, la alcaldesa de la ciudad, Muriel Bowser, decretó el toque de queda a las 18 horas, pero poco después decidió prorrogar la emergencia pública durante 15 días más.

Donald Trump empleó Twitter para pedir a los manifestantes que volvieran a sus casas, pero eso sí, les dejó claro que son personas “muy especiales” y sin mostrar repudio hacia los hechos acontecidos, recalcó su idea de que hubo “robo” en las elecciones.

Twitter, Instagram y Facebook bloquean las cuentas de Trump

Ante las declaraciones del presidente saliente sobre los hechos ocurridos en la sede legislativa del país, Twitter, Facebook e Instagram eliminaron el vídeo de las cuentas del presidente y las bloquearon durante horas hasta que el republicano borre los contenidos. Twitter suspendió durante 12 horas y Facebook durante 24, la cuenta al republicano por violar la política de integridad cívica de la red social. En caso de que éste no borre los últimos tuits, sus perfiles en estas redes sociales permanecerán bloqueados.

Facebook e Instagram bloquearon también el hashtag #StormTheCapitol (ataca el Capitolio) y anunciaron que eliminarían cualquier contenido que pudiera enaltecer este ataque.

A las 18 horas (00 horas peninsular) en Nueva York varias personas salieron a la calle para responder a este asalto con pancartas en las que se leía “Trump is guilty”, (Trump es culpable); fue la primera respuesta de los ciudadanos estadounidenses ante este ataque a la democracia.

¿Trump destituido?

Tras los sucesos ocurridos son muchas las voces que piden la destitución del presidente antes del 20 de enero, día en el que Biden toma posesión.

Las acusaciones falsas de fraude electoral y que el republicano no quiera abandonar la Casa Blanca, junto con el último hecho acontecido, han llevado a algunos demócratas a querer invocar la Vigésimoquinta Enmienda de la Constitución estadounidense por la que se puede cesar a Trump.

Esta enmienda, actualizada en los años 60 tras el asesinato de John F. Kennedy, permite destituir, por incapacidad o muerte, a un presidente de los Estados Unidos que no quiera dejar el poder de forma voluntaria. Así, el vicepresidente Mike Pence tomaría el poder durante las últimas semanas del mandato republicano.

De llevarse a cabo esta enmienda, sería la primera vez en la historia del país en la que se apartara del poder de forma obligada a un presidente.

También se habla de un segundo impeachment, como ha publicado la congresista demócrata, Alexandria Ocario-Cortez en su cuenta de Twitter.

Reacciones de la Administración Trump

Varios altos cargos de la Administración Trump han dimitido, como la secretaria de prensa y jefa de gabinete de Melania Trump, Stephanie Grisham, la secretaria social Anna Cristina Niceta y el consejero adjunto de Seguridad Nacional, Matt Pottinger.

Tras la ratificación de Biden por la Cámara de Representantes y el Senado, Dan Scavino, colaborador de Trump, compartió una declaración de Trump sobre la certificación electoral en la que explica que, «pese a no estar de acuerdo con los resultados de la elección, habrá una transición ordenada el próximo 20 de enero».

Los demócratas se hacen con la mayoría en el Senado

Entre tanto, el Partido Demócrata logró arrebatar la mayoría a los republicanos en la Cámara Alta, con 50 senadores republicanos y 50 demócratas. Los demócratas controlan la Cámara Baja por lo que, al menos durante los próximos dos años, Joe Biden contará con mayoría en el Congreso.

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