La muerte de George Floyd, un afroamericano asesinado a manos de un oficial de policía en Minneapolis, ha llevado a millones de personas a movilizarse en contra del racismo y la brutalidad policial.

En más de 40 ciudades de Estados Unidos, de costa a costa han salido a las calles a denunciar esta situación, convirtiéndose en la mayor movilización en el país desde el año 1968, después del asesinato de Martin Luther King.

“We can´t breathe”, (no podemos respirar), tomado de las últimas palabras de Floyd “I can´t breathe” (No puedo respirar) se ha convertido en uno de los lemas de las protestas.

Las protestas se extienden

Este malestar se ha extendido a Europa, en ciudades como Berlín, Londres y Copenhague.

En Madrid también protestaron en varios lugares de la capital española, con pancartas como “Don´t shoot” (No disparen), o “Black lives matter” (Las vidas de los negros importan).

Pancartas y ramos de flores en la Plaza del Sol de Madrid en respuesta a la muerte de Floyd // Carlos Manrique

También su vecino del norte, marchó para pedir justicia por la muerte de Floyd en Vancouver. Las protestas se extienden a la otra punta del mundo con manifestaciones en Nueva Zelanda. Y Australia está organizando varias en distintas ciudades de cara al próximo sábado.

“Soy su presidente de ley y orden”

Así se describía el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una rueda de prensa ayer, en la que calificaba los incidentes en su país como “actos de terrorismo doméstico”.

«Ahora estoy desplegando miles y miles de soldados fuertemente armados, personal militar y agentes de la ley para acabar con los disturbios, los saqueos, el vandalismo, los asaltos y la destrucción”, dijo el presidente después de los altercados frente a la Casa Blanca.

Trump calificó de “vergüenza total” las protestas frente a la Casa Blanca a las que ha tenido acceso Infórmate 360.

Periodistas detenidos y atacados durante las protestas

En Estados Unidos, las protestas han dejado varios muertos y miles de arrestados y heridos. Además, varios miembros de la prensa fueron detenidos durante el inicio de este movimiento en Minneapolis, entre ellos, un equipo de noticias de la CNN que estaba retransmitiendo en directo.

Estos fueron liberados horas después, aunque no han sido los únicos. Por esta razón, el Comité Para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), ha denunciado la situación y está investigando la detención y ataques a periodistas en los últimos días en ciudades como Las Vegas, Atlanta, Louisville, Minneapolis y Washington.

Las protestas han llegado a las puertas de la Casa Blanca en Washington D.C., provocando que Trump fuera llevado al búnker de la Casa Blanca el pasado viernes, en el que estuvo cerca de una hora, según publicó la CNN.

Protesta frente a la Casa Blanca en Washington D.C. // Kyle McFadden

En la capital estadounidense las protestas del domingo, que empezaron de forma pacífica, concluyeron en incendios y altercados con la policía. Éstas están llevando en algunos lugares al asalto de tiendas y ha puesto de manifiesto la agresiva respuesta de los cuerpos de seguridad.

La policía en la Lafayette Square, Washington D.C. // Kyle McFadden

Guardia Nacional y toque de queda como respuesta

Pese a la movilización de la Guardia Nacional en una veintena de estados y el toque de queda en más de 40 ciudades, las protestas continúan y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó en Twitter que designará al movimiento autodenominado antifascista, “Antifa”, como organización terrorista. Esta decisión ha recibido muchas críticas como, por ejemplo, la de la demócrata Alexandria Ocasio-Cortez, que preguntó al presidente vía Twitter por qué el FBI no trata a los supremacistas blancos, simpatizantes de Trump, como grupos de terrorismo interno.

La policía en el punto de mira

Los cuerpos de seguridad están respondiendo a las protestas mediante gases lacrimógenos, disparos de pelotas de goma y ataques a los manifestantes. Sin embargo, son muchos los que se unen a la protesta, como explica Chris Swanson, un sheriff de Michigan: “Quiero hacer de esto un desfile, no una protesta”.

Celebridades piden justicia

Celebridades estadounidenses han hecho público su rechazo al racismo existente y piden justicia por la muerte de Floyd. Michael Jordan, Beyoncé, Rihanna y Lady Gaga han sido algunos de ellos. La cantante, Taylor Swift, criticó la gestión de Donald Trump y publicó en su cuenta de Twitter que echarán al presidente en noviembre (fecha en la que se prevén las elecciones presidenciales en el país).

Justin Bieber, Katy Perry o Arianna Grande son algunos de los cantantes que están pagando la fianza a los detenidos por las protestas.

El policía que mató a Floyd, detenido

El ya ex agente de policía que mató a George Floyd, Derek Chauvin, se encuentra detenido bajo los cargos de asesinato en tercer grado y homicidio en segundo grado.

Pero Chauvin no estaba sólo, ya que con él se encontraban tres policías más que han sido despedidos del cuerpo y contra quienes se esperan acciones judiciales.

No es sólo George Floyd

Estados Unidos ha dicho basta a la brutalidad policial y al racismo existentes, porque George Floyd ha sido la gota que colma el vaso pero, antes de él, han sido muchos los afroamericanos muertos a manos de la policía como: Eric Garner, Sandra Bland, Laquan McDonald, Tamir Rice, Alton Sterling, Breonna Taylor, Freddie Gray, Rekia Boyd, o Walter Scott.

Bernie Sanders, senador estadounidense y ex candidato a las presidenciales, condenó la muerte de Floyd, así como la de otros afroamericanos muertos a manos de la policía y pidió la actuación del Congreso.

“Todos los oficiales de policía involucrados en un asesinato tienen que hacerse responsables y aquellos que se declaren culpables tienen que ser castigados con toda la fuerza de la ley. Eso incluye a los oficiales que se quedan parados mientras tienen lugar estos actos brutales”, dijo Sanders en una carta a sus simpatizantes.

Desigualdad racial en Estados Unidos

Además, Sanders destacó la “violencia económica” que sufren los afroamericanos, uno de cada tres niños afroamericanos viven bajo el umbral de la pobreza y la mitad de los trabajadores ganan menos de 15 dólares por hora; los salarios miserables son también, “una forma de violencia”.

La pandemia del coronavirus, que ha dejado ya más de 100.000 muertos en EE.UU., ha afectado a las comunidades negras y latinas en mayor grado que a las comunidades blancas, en términos de salud y muertes.

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