España ha decido suspender los vuelos con el Reino Unido, a partir de mañana 22 de diciembre, salvo para los residentes y españoles que se encuentran allí, tras la aparición de una nueva cepa del coronavirus.

Esta decisión se produce después de que la presidencia alemana de la Unión Europea (UE) convocara una «reunión urgente» para abordar la situación ante la petición de varios países, entre los que se encontraba España, de aplicar una medida común europea para abordar la suspensión aérea.

En la reunión, que comenzó a las 11:00 horas de la mañana ha finalizado alrededor de las 15:00, la Comisión Europea (CE), recomendó a los Estados miembros que: «Si bien es importante adoptar rápidamente medidas preventivas temporales para limitar una mayor propagación de la nueva cepa del virus y deben desaconsejarse todos los viajes no esenciales hacia y desde el Reino Unido, deben facilitarse los viajes esenciales y el tránsito de pasajeros. Habida cuenta de la necesidad de garantizar los viajes esenciales y evitar perturbaciones en la cadena de suministro, deben suspenderse las prohibiciones de viajes en avión y tren», publicó en nota de prensa la institución europea.

Una veintena de países europeos como Dinamarca, Bélgica, Italia, Países Bajos, Alemania, y Polonia, entre otros, decidieron suspender las conexiones aéreas con el Reino Unido. Por su parte, España esperó a la reunión de hoy para llevar a cabo medidas conjuntas con los países miembros.

Los 200 vuelos que había previstos para hoy entre España y Reino Unido no han sufrido cambios pero a partir de mañana esta conexión quedará interrumpida.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, aseguró hoy en una entrevista en RAC1, que «no hay constancia» de que la nueva cepa del virus haya llegado a nuestro país pero añadió que no haya constancia «no significa que no esté».

Según fuentes gubernamentales del archipiélago, la nueva cepa habría llegado a la península, con al menos un caso en Gibraltar. También se han detectado casos en Dinamarca y Australia.

La nueva cepa en el Reino Unido «fuera de control»

Las autoridades británicas han calificado la situación como «fuera de control», ya que la nueva cepa de coronavirus ha provocado en el país un aumento exponencial de los casos de COVID-19, alcanzando ayer casi 36.000 nuevos contagios en tan sólo un día.

Ante esta situación, el Gobierno de Boris Johnson ha llevado a cabo medidas más restrictivas, como el cierre de cines y gimnasios y la limitación del movimiento, por la que se han confinado a unas 20 millones de personas en Londres y el sureste de Inglaterra. Además, el repunte de casos ha provocado que se prohíban las celebraciones de Navidad.

La nueva variante del virus acelera la transmisión hasta un 70 %, según un nuevo informe del Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC); aunque por el momento se desconoce más información, creen que esta nueva cepa no provoca complicaciones más graves.

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