El empuje español hunde a Portugal: y nunca mejor dicho, porque empujando desde la línea de 5 lusa fue como España logró los tres últimos ensayos que sirvieron para dar la vuelta al marcador. Portugal había abierto el marcador y estaba por delante en el minuto 17 cuando el empuje del XV del León sobrepasó la línea y estableció el empate a 10. Ordás se encargó con su transformación de adelantar a España. Marco Pinto empujando a todo el que se le puso por delante consigue otro ensayo y la correspondiente transformación de Manuel Ordás llevan el marcador al 19-10 para España. Portugal logra un ensayo transformado y se coloca a dos puntos, pero después de un «maul» España devuelve el golpe y ensaya para el 24-17; esta vez Ordás falla por poco la transformación…

La segunda parte de este decisivo duelo cae del lado de Portugal, aunque sin llegar a remontar la ventaja adquirida por los españoles. Este periodo es un intercambio de golpes de castigo: Manuel Ordás y Samuel Marques, por Portugal, transforman sus golpes de tres puntos, llegándose al minuto 60 con 33-23. España realiza algunos cambios de jugadores por el cansancio acumulado, mientras Portugal sigue apretando. Los últimos diez minutos son de nervios e imprecisiones, pérdidas de balón por ambas partes, y se llega al último minuto cuando los portugueses ensayan: 33-28. No hay tiempo para más.

España consigue así su clasificación para el Mundial de Francia de 2023 después de 24 años, arropada por su público, público que abarrotaba el Central de la Complutense e invadía el terreno al final del encuentro mostrando su alegría.

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