«Estos niños presentan a menudo una sorprendente sensibilidad hacia la personalidad de sus profesores (…) Pueden ser enseñados, pero solamente por aquellos que les ofrecen una comprensión y un afecto verdaderos, gente que les trata con cariño y también con humor…
Son palabras del psiquiatra austríaco Hans Asperger.

Comprensión y afecto verdaderos que Tonín, un niño de 9 años diagnosticado Síndrome de Asperger, buscará en la relación con su padre. Su padre, Javier, divorciado de su madre y que ha vuelto por unos días a casa. Gloria, le ha pedido a Javier que se haga cargo de su hijo durante unos días, pues ella ha de ausentarse para despedirse de su padre que está muriéndose.

El título «337 Kilómetros» es la distancia que separa Madrid de León, ciudad en la que reside Javier, y es la distancia simbólica que ha de recorrer para conocer a su hijo. Y diez días es el plazo que Javier tiene para recuperar el afecto de su hijo. Pero ha de adaptarse a la rutina de Tonín, pues cualquier alteración en su vida le provoca ansiedad. Para ello cuenta con la ayuda de los abuelos paternos, que sí han cuidado de su nieto. Tonín está muy interesado en un tema particular: los viajes al espacio, un viaje al espacio y al corazón que ha de emprender también Javier y adonde viajamos también los espectadores. Muy recomendable.

Desde hoy y hasta el día 27 de febrero, coincidiendo con el Día Internacional del Síndrome de Asperger que se celebra el 18 de febrero, podremos disfrutar de esta obra, escrita por Manuel Benito, dirigida por Julio Provencio e interpretada por Néstor Goenaga en su papel protagonista.

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