Ahora que se acerca el tiempo de vacaciones veraniegas, a todos aquellos que elijan Almería como destino, les proponemos una visita alternativa al bronceado en las playas. Visiten el desierto de Tabernas, reconocido como Tesoro de la Cultura Cinematográfica Europea. El desierto de Tabernas, la única zona desértica del continente europeo, es además una Zona de Especial protección para la Aves y forma parte de la Red Ecológica Europea Natura 2000.

La Academia Europea del Cine crea en 2015 este galardón con el objetivo de dar a conocer y preservar aquellos lugares simbólicos para el cine del continente europeo. Desde los años 50 del pasado siglo hasta la actualidad se han rodado cientos de secuencias correspondientes a distintos filmes como «Lawrence de Arabia» o «Patton», aunque identificamos este lugar principalmente por ser escenario de películas del oeste, los llamados «spaghetti-western». Este subgénero se llamó así porque las productoras eran principalmente italianas y españolas, rodándose muchas partes de estas historias en España.

Frente a los valores característicos del western estadounidense, el spaghetti adopta una estética particular marcada por la abundancia de primeros planos y planos detalle y una música que, combinada con el montaje, adquiriría un atractivo expresivo desconocido hasta ese momento. Por otro lado, los personajes tienen una moral turbia y los conflictos siempre se resuelven con mucha violencia. Sergio Leone fue el director más representativo de este género consiguiendo gran éxito con su «trilogía del dólar». En la década de los 60 se rodeó de otros dos genios del cine hasta entonces desconocidos por el gran público, como Clint Eastwood y Ennio Morricone, cuya música del oeste puedes escuchar de fondo si visitas cualquier poblado de los aún existentes en Tabernas.

La Academia Europea del Cine reconoce la ubicación sin igual de Tabernas y su contribución al cine mundial. Pero además existen otros lugares Tesoros de la cultura cinematográfica europea para ser visitados por el aficionado al séptimo arte, como por ejemplo, la noria gigante de Viena, («El tercer hombre»), o las escaleras de Odessa, («El acorazado Potemkin»). También en España , la Plaza de España, en Sevilla, o la colegiata de Sant Vicenç, en Cardona.